• Alberto Pisabarro

Texas-Un viaje que se hizo de rogar-2ª parte


-Lo prometido es deuda y tal y como había dicho aquí está la continuación de nuestro viaje por los Estados Unidos de América, y sin más dilación vamos allá.


séptimo día---adiós Amarillo, Hola San Antonio

Después de pasar seis días en la cálida compañía de nuestros queridos amigos Jim, Linda y Emma, llegó la hora de continuar nuestro viaje hacia el sudeste del estado, haríamos el que sería el recorrido más largo de nuestro viaje que nos llevaba desde la ciudad de Amarillo hasta San Antonio, para ello salimos en dirección a Lubbock por la I-27, después de Lubbock cambiamos a la US-84 E, una carretera parecida a nuestras nacionales, por la que haríamos parte del recorrido, junto con otras como US-283, US-87 por la que rodaríamos hasta entrar en la I-10 en la ciudad de Confort.


-En total recorrimos 538 millas, o lo que es lo mismo 833 kilómetros, este fue uno de los mejores viajes que hicimos por carreteras americanas, decidimos dejar durante parte del recorrido las autovías y viajar por carreteras más pequeñas, pasando por pueblecitos pequeños como, Snyder, Lawn, Goldsboro, Coleman, Rockwood entre otros, paramos a comer en uno de ellos. Al menos para mí fue el recorrido al volante que más disfruté, a pesar de ser también el más cansado, para todos.



Durante este trayecto obtuve algunas de las imágenes que siempre había querido hacer, como por ejemplo la octava en la galería de arriba. una carretera muy larga totalmente desierta y con esas nubes colgadas del cielo que recuerdan mucho a la intro de los Simpson, y esas casas al borde de la carretea con su verja y un gran jardín.



En una de las paradas que realizamos a lo largo de las 8 horas de viaje entre Amarillo y San Antonio, pude capturar esta imagen panorámica, la intención era captar la dimensión de lo que nuestra vista percibía en vivo y en directo, para ello recomiendo ver la imagen en grande haciendo clic encima de la misma.


Circulando por una de la pocas carreteras de doble sentido que recorrimos, en esta región después de pasar Abilene nos encontramos con inmensas extensiones de tierra llenas de molinos eólicos y maquinaria para la extracción de petróleo.



Ya bien entrada la tarde llegamos a San Antonio, en medio de una fuerte lluvia, tal y como podéis ver en el video que grabo Beatriz. Después de unos cuantos km llegamos al hotel, realizamos el Check-in y salimos a pasear por sus calles un rato.



Era la primera vez que salíamos a ver una ciudad por la noche y he de decir que sin duda es un regalo para la vista ver esos edificios altos iluminados, aunque no todo eran rascacielos, también vimos bonitos carros iluminados, algunas casas restauradas, iglesias...



Pero sin lugar a dudas lo que más llamó nuestra atención era una torre muy alta y bien iluminada, la separaba de nosotros una gran distancia pero nos fuimos acercando poco a poco disfrutando de la ciudad, bastante tranquila por cierto, hasta que nos colocamos a sus puertas y vimos que se trataba de "La torre de las Américas"


Un Video que Grabó Beatriz durante el ascenso a la torre de las américas.


Imágenes de todo lo que hicimos y pudimos ver en La torre de las Américas


-Como no podía ser de otra manera subimos a esta torre que fue construida en 1968 y tiene una altura de 230 metros, y sin duda fueron 48 dólares bien amortizados, yo me volví loco a tomar fotografías, una carpeta lo atestigua, después de quedarnos satisfechos con el mirador, recorrimos la torre viendo los murales donde se cuenta la historia de San Antonio, y que casualidad que el Reino de Castilla y León aparece en uno de ellos.

La entrada regular también incluía el visionado de un documental sobre Texas en el cine 4D que tiene la Torre, sin duda un disfrute, sobre todo para Hermes, al cual le encanto el documental.


Una vez terminamos tomamos algunas fotografías a las puertas de la torre, tenían decorados los árboles iluminados y tanto Bea como Hermes querían hacerse unas fotos, después de eso ya era hora de regresar al hotel, aunque durante el recorrido de vuelta paramos en un parque que tenía una pantera gigante decorada por completo con piedras pulidas.



octavo día---Mañana en San Antonio y viaje a Houston

Después de un buen desayuno, ya estábamos listos para patearnos las calles de San Antonio, esta vez a la luz del día.


-El día 09 de agosto fue uno de los días mejor aprovechados de los 14 que pasamos en Texas, este día teníamos planeado visitar el centro histórico de San Antonio, viajar a Houston y terminar la tarde en Galveston.


Después de caminar un pocos minutos nos encontramos casi en el centro de San Antonio, donde ya podemos ver algunos de los edificios más altos de la ciudad, y también el bonito ayuntamiento de San Antonio (la segunda imagen en la galería), caminando un poco más hacía el centro nos encontramos con la preciosa catedral de San Fernando, provocando un gran contraste entre los edificios modernos que la rodeaban y ella misma, en uno de los edificios adyacentes se pueden ver las míticas escaleras de incendios que tanto hemos visto en el cine.


A pocos metros de la catedral de San Fernando, encontramos el antiguo Juzgado de paz de la ciudad, como dato curioso veremos que casi todos los antiguos juzgados que vimos compartían detalles arquitectónicos. Estaba custodiado por un monumento en honor a primeros 56 colonos civiles de San Antonio procedentes de las Islas canarias por orden de Felipe V, este núcleo de pioneros de las Islas Canarias formó el primer gobierno civil organizado en Texas y fundó el pueblo de San Fernando de Bexar en 1731. Justo al lado de este monumento encontramos una preciosa fuente en honor a la Justicia.


San Antonio es una de las mayores ciudades del estado de Texas, su principal monumento es El Álamo, donde tuvo lugar un conflicto militar crucial en la revolución de Texas, consistió en un asedio de 13 días de duración, desde su inicio el 23 de febrero hasta el asalto final del 6 de marzo de 1836, aquellos sucesos han inspirado muchos libros y películas, la última película del año 2004 titulada "El Álamo- La Leyenda", pero estar allí para poder verlo fue magnífico, pero San Antonio tiene mucho más que ver, a continuación vamos a ir recorriendo los lugares más emblemáticos de la ciudad.

Aquí dejo el video de unas graciosas ardillas que nos encontramos jugando junto al Álamo.



Para el final dejo unas cuantas imágenes sueltas, en primer lugar el emblemático teatro Azteca, algunas imágenes del paseo del río....



-A eso de las 12:30 dejamos San Antonio para dirigirnos hacía Houston, pero he de decir algo negativo de San Antonio, fue la ciudad con diferencia donde más gente sin techo vimos, y como dijo Hermes un par de veces, algunas de su calles, pese a ser principales y muy transitadas olían fuertemente a orina, aunque creo que esto puede deberse al canal que cruza la ciudad.


Este fue otro que disfrutamos mucho los tres, sobre estas líneas encontrareis una selección de imágenes del trayecto incluida mi comida de aquel día, decidimos comer en un área de descanso para poder llegar a Houston a buena hora e intentar llegar a Galveston.


Después de unas 3 o 4 horas de viaje por carretera nos encontramos con la ciudad de Houston, y pese a que mi amigo Jim me había advertido que era una ciudad muy concurrida de vehículos no me esperaba lo que encontré, eh aquí un video que lo atestigua, aquí fue el único lugar donde el GPS nos falló, aunque seguro que fue debido a la gran cantidad de obras que había en las carreteras de Houston.



-Después de realizar el Check in en el hotel que habíamos reservado en Nassau Bay, justo enfrente del Centro espacial, decidimos coger las cosas e irnos a Galveston para poder disfrutar, aunque solo fuera un poco de la playa, nosotros escogimos la East Beach, ya que Galveston tiene mucha costa, pero queríamos bañarnos junto al parque de atracciones Pleasure Pier.



Panorámica que capturé aquella tarde de la pequeña zona de playa en la que nos encontrábamos, sin duda es un regalo para la vista ver el parque de atracciones Pleasure Pier sobre el mar.


Desde nuestro hotel hasta galveston nos separaban unos 50 minutos en coche, puede que fuera algo más debido a las obras en la carretera, cuando llegamos ya eran casi las 07:00 p.m, pero tuvimos tiempo de disfrutar un buen rato.



Noveno día--- visita al Centro espacial de la Nasa

-Este día era muy especial para los tres, ya que la visita al centro espacial de Houston había sido una de nuestras primeras visitas planificadas desde que empezamos a preparar el viaje allá por el año 2020. Dado que las `puertas del centro espacial abrían a las 10:00 a.m no tuvimos que madrugar mucho aquella mañana, además solo teníamos que cruzar la carretera para llegar al centro espacial.

-Me encantaría explicar todo lo que vimos allí más detalladamente, pero eso requeriría una entrada dedicada solo a este día.

Sin duda el lugar realmente merece la pena, entramos según abrieron las puertas y nos tuvieron que invitar a salir a las 05:00 p.m, no nos dimos cuenta pero el día se esfumó muy rápido, aunque pudimos visitar el centro al completo, a continuación vamos con las imágenes de nuestra visita.


Antes de entrar al centro ya había aviones, un Falcon 9 de Space X y el impresionante 747 con una réplica del transbordador, para todo aficionado a la astronomía esto es un auténtico regalo para la vista.


Nada más entrar te encuentras con una réplica tamaño 1:1 de un módulo de alunizaje, trajes espaciales y una maqueta de la ISS (estación espacial internacional) aunque estaba a escala era igualmente impresionante.



Después de ver un video donde se relataba la carrera espacial Norte Americana pasamos a una de las salas que más me gustaron, en ella pudimos ver la nave espacial Mercury 9, un módulo de reentrada usado en las misiones Apollo, el cual me pareció simplemente espectacular, sobre todo por lo pequeño que era. Justo al lado había una recreación de la estancia de los astronautas en la luna, acompañados del Rover lunar, en el pasillo que comunicaba con la siguiente estancia había muchos de los equipos científicos, como aisladores en los que se analizaban las muestras de rocas lunares etc..., también ahí, pudimos tocar un pedacito de la Luna y ver el equipamiento y la comida utilizada en las misiones Apollo. De que nos quedamos satisfechos pasamos a la siguiente sala donde encontramos una réplica del Skylab, la primera estación espacial que puso en órbita la NASA, en su interior pudimos ver algunos maniquís que representaban lo que los astronautas hacían normalmente en la estación.



Antes de seguir nuestro recorrido nos encontramos con un hall donde estaban enmarcadas las insignias de las misiones del transbordador, la siguiente parada fue la conocida como "Independence Plaza" donde se encuentran el Boeing 747 junto a la réplica del transbordador colocado encima, esta configuración se utilizó para transportar los transbordadores a la zona de lanzamiento. Para acceder hay que subir algunas escaleras, dentro del 747 había multitud de información, videos explicativos e incluso algún juego para que los niños pudieran cargar el Transbordador encima del 747. Después de eso subimos un poco más y entramos en la réplica del transbordador, que estaba recreada con todo lujo de detalles, incluso tenían un WC, curioso ver donde podían los astronautas hacer su necesidades, pero sin duda lo que más me gusto fue ver la cámara donde se colocaban el traje espacial y la cabina de mando, esta última con el panel de mandos encendido, simulando estar funcionamiento. En cuanto vimos todo bajamos las escaleras, caminamos un poco por debajo del gigantesco 747 y luego nos acercamos a ver el no menos impresionante Falcon 9 de Space X, que por cierto tienen unas oficinas a pocos metros del centro espacial.



Después de terminar en la Independence Plaza, entramos de nuevo a la zona del hall de entrada y fuimos a la sección de marte donde estuvimos muy entretenidos con algunos experimentos que tenían preparados para los visitantes, vimos mucha información interesante sobre los planes para visitar el planeta rojo, incluso pusimos tocar un pedacito de Marte. Después de eso nos acercamos a visitar una sección donde se podía ver como afectaba a distintos materiales los impactos de objetos a gran velocidad en el espacio. Poco después nos empezó a entrar hambre por lo que decidimos ir a comer, accedimos a un salón gigantesco, lleno de gente, había variedad de platos, ensaladas, carne asada, pizza, nosotros nos decantamos por hambuergers con sus patatas, sobre todo porque era la fila que más rápido avanzaba, y 30 minutos después teníamos la proyección del documental "Space Explorers" en una pantalla IMAX que hay en el centro espacial.



De que terminó el documental, reservamos pasaje para poder ir a visitar el Rocket Park, con muchísima suerte, ya que era la última visita del día al recinto donde tienen distintos tipos de cohetes , motores y el protagonista indiscutible, el Saturno V, que fue una de las cosas más impresionantes que pudimos ver, las imágenes hablan por sí solas, simplemente increíble poder estar ahí contemplando esa magnífica obra de la ingeniería, además sabiendo que los tres astronautas iban montados en la punta y que el resto del Cohete era solo combustible y motores para liberarse de la gravedad de la tierra.



Una vez terminamos de ver el Rocket Park, volvimos al centro espacial y visitamos la sección dedicada A la misión Artemis, la nueva misión de la NASA para llevar de nuevo astronautas a la Luna, pocos minutos después un guarda de seguridad nos invitó a salir ya que eran las 05:00 p.m y el centro tenía que cerrar sus puertas, sin duda hubiera sido genial disponer de una hora más para haber visto algunas cosas con más detenimiento.



Décimo día--- Museo de Ciencias de Houston y tarde de playa en Galveston

-El día 11 de agosto habíamos comprado entradas para el Museo de ciencias naturales de Houston, sin duda se presentaba también un día entretenido, ya que después del museo queríamos ir a pasar la tarde de nuevo a Galveston, ya que era nuestro último día en Houston y nos habíamos quedado con ganas de pasear y bañarnos un poco más en el golfo de México.


No quiero enrollarme mucho, pero hay que destacar que el museo tiene una colección de fósiles impresionante, sin duda un disfrute poder ver semejante colección, desde las 09:30 a.m que entramos hasta las 11:00a.m que teníamos la proyección en el planetario estuvimos en "Morian Hall Of Paleontology" allí vimos, fósiles de todo tipo, aunque para mí los troncos fosilizados fueron mis favoritos, también aprendimos acerca de la evolución humana, cuando quisimos darnos cuenta ya era la hora de ir a ver la proyección en el planetario, teníamos entradas para ver "Pasport to Universe" una proyección narrada por Tom Hanks que a los tres nos dejó simplemente alucinados, tanto nos gustó que según salimos compramos entradas para otra proyección a las 02:00p.m.


Después de la proyección y antes de comer subimos a la segunda planta para aprender un poco acerca de la vida salvaje en Texas, pasar por el Armario de las Curiosidades, el cual era un lugar muy interactivo, Hermes abrió todos los cajones, y en cada uno de ellos había distintos tipos de curiosidades, sin duda el nombre era perfecto para esa estancia del museo.


Después pasamos a ver una impresionante sección de conchas, aunque lo más impresionante de esa parte fue poder ver la gigantesca colección de minerales que tiene el museo, esta fue una de las salas que más nos gustó, sobre todo a Hermes, que gastó la batería de su cámara fotografiando minerales.


Comimos y salimos a tomar café al exterior ya que podíamos entrar y salir del museo sin ningún tipo de problema a lo largo del todo el día, algo que nos pareció genial, vimos una de las pocas rotondas de nuestro viaje, un reloj solar/fuente, bastante grande por cierto, que se encontraba a la puerta del museo a después volvimos al planetario para ver otra proyección, esta vez referente a los agujeros negros. De que terminó la proyección pasamos por la tienda de regalos y nos fuimos en dirección al hotel


De camino al hotel nos encontramos con un barrio residencial, que tenía pinta de ser un barrio de clase alta, y de nuevo nos encontramos con que lo que estábamos viendo nos resultaba muy familiar.



-Llegamos al hotel cogimos todas las cosa que necesitábamos y nos fuimos rápidamente para la playa, no queríamos perder ni un solo momento de la tarde, ya que era la última vez que estaríamos en Galveston, queríamos bañarnos pasear un rato, yo tenía en mente capturar un Timelapse del atardecer y también habíamos planeado cenar en algunos de los restaurantes cercanos a la playa.


Después de bañarnos un rato, paseamos por la playa, vimos unas cuantas bandadas de pelicanos en formación y después nos fuimos en busca de un lugar donde cenar, al final fue Hermes el que decidió que lo que quería era hamburguesa, por lo que nos fuimos a un Wendy's, ya que nunca habíamos comido ahí, aunque he de decir que me quedo con el Whataburger como mi hamburguesería favorita.



Fue una pena que justo después de cenar nos diéramos cuenta de que podíamos haber cenado en el restaurante temático de Forest Gump, pero en fin que le vamos a hacer, al menos pudimos sacarnos algunas imágenes en banco donde Forest Gump dice su mítica frase, para el que no lo recuerde, en Galveston es donde Forest encuentra al teniente Dann y acaban montando la empresa Bubba Gump.



Undécimo día--- De Houston a Irving

-El día 12 de Agosto ya íbamos viendo el final de nuestras ansiadas vacaciones, pero aun nos quedaban dos días por delante, nos levantamos, recogimos todo y nos dispusimos a abandonar el hervidero automovilístico que es Houston, y de este día hay poco que contar, pasamos en la carretera más o menos 5 horas, y por la tarde llegamos al hotel que habíamos reservado de nuevo en Irving por su cercanía al aeropuerto DFW, que a su vez se encontraba a 15 minutos de Dallas, en esta ocasión el hotel disponía de piscina por lo que pasamos la tarde en la piscina y descansando, había que recuperar fuerzas para exprimir el último día al máximo.



Algunas imagenes del recorrido por carretera, nos encontramos con una caravana de coches custom y algunos restaurados que sin duda llamaban mucho la atención.



Paramos a comer en un Taco Bell, y proseguimos la marcha, unos 120 km antes de llegar a Dallas paramos en un área de descanso que tenía de todo, habíamos visto más áreas como esta pero aún no nos habíamos detenido en ninguna, nos sorprendió lo bien acondicionada que estaba, había juegos interactivos, un área de vending para comer y beber, baños todo decorado con temática tejana.



Finalmemte llegamos a Dallas la cruzamos hasta llegar a Irving y después de realizar el Check in en el hotel nos pasamos la tarde disfrutando un poco del sol y la piscina del hotel.



Duoécimo día--- Plaza dealey en dallas y Fort Worth

-Llegamos a nuestro último día de vacaciones con muchas ganas de visitar Dallas, donde se encuentra uno de los lugares, que personalmente más me apetecía conocer, este lugar es Dealey Plaza, donde el 22 de Noviembre de 1963 tuvo lugar el magnicidio de John Fitzgerald Kennedy, este siempre ha sido un tema que me ha suscitado mucho interés, sobre todo por la conspiración que hubo detrás del magnicidio, aunque a día de hoy gracias a los miles de documentos desclasificados, las teorías conspiratorias han pasado a ser hechos conspiratorios, no me voy a enrollar más con este tema y vamos a ver qué fue lo que hicimos el último día.

Después de desayunar nos dirigimos directamente a Dealey Plaza, ya que teníamos entradas para visitar The Sixth Floor Museum, un museo referente al magnicidio de JFK pero en el que también encontramos información acerca de sus primeros años, su familia y los sucesos que ayudaron a que finalmente fuera tiroteado en la calle Elm aquella fatídica mañana.


Una panorámica de Dealey Plaza, un poco deformada, pero podemos ver a la derecha el almacén de libros desde donde Lee Harvey Oswald presuntamente disparó al Presidente Kenedy, justo enfrente hay varias equis pintadas en el suelo marcando cada uno de los lugares donde el presidente recibió cada uno de los disparos.


Vista de Dealey Plaza desde el puente donde un transeúnte fue rozado por una de las balas que erraron el blanco.


Hasta las 11:00 a.m que era la hora a la que podíamos acceder al museo, recorrimos toda la plaza Dealey, me dediqué a contarle a Hermes todos los detalles de lo que sucedió aquel fatídico día y recorrimos todos los lugares tanto emblemáticos como menos conocidos, como por ejemplo la caseta de vigilancia del ferrocarril, ahora reformada, desde donde el difunto Lee Bowers vio que algo había pasado detrás de la vaya desde donde JFK recibió el disparo frontal que le voló la cabeza.



Desde esta ubicación recibió JFK el tiro frontal que terminó con su vida, lugar donde Lee Bowers admitió ante la comisión Warren haber visto un destello, pero que en el año 1963 no se tuvo en consideración, justo enfrente se puede ver la equis pintada en la carretera, señalando el lugar.



Sin duda un museo increíble para todo aquel que se sienta interesado en el magnicidio de JFK, con multitud de información, elementos reales pertenecientes a los implicados, incluso se puede ver el Rifle Carcano con el que supuestamente Oswald disparó a JFK, para mi fué una magnífica manera de pasar cerca de 3 horas que dedicamos a ver el museo al completo y un sueño hecho realidad al poder visitar tanto la plaza como el almacén de libros.



No muy lejos de Dealey Plaza se encuentra el monumento a John Fitzgerald Kennedy, la primera impresión que me causo fue de desconcierto, aunque después de leer la placa que lo acompaña entendí un poco mejor el significado del mismo.



Después de ver el museo de la sexta planta al completo nos recorrimos el centro de Dallas, alucinados con los edificios, aunque esto es normal, ya que en España no estamos acostumbrados a semejantes edificios, ni en grandes capitales como Madrid o Barcelona donde el número de rascacielos es inferior, algunos edificios más antiguos presentaban unas bonitas fachadas.




-En cuanto acabamos de recorrer las calles, Hermes ya tenía hambre por lo que decidimos ir a comer, pero esta vez queríamos probar algo típico de Texas, que no fueran hamburguesas, por lo que decidimos ir a Fort Worth una ciudad de vaqueros, que se encuentra a unos 50km de Dallas, allí se encontraba un restaurante con buena fama, y ya que queríamos probar las costillas a la barbacoa preferíamos hacerlo en condiciones.



En unos 40 minutos ya estábamos en Fort Worth, una ciudad que se enorgullece de su pasado del Viejo Oeste, los lugareños dicen que es el lugar donde empieza el oeste, aunque para ir al restaurante "Riscky's Steackh" el restaurante donde queríamos comer, teníamos que cruzar la ciudad para llegar a la zona que aún conserva la estética del viejo oeste.



Lo primero que hicimos fué ir en busca del restaurante, ya que eran las 03:30p.m y estábamos todos muy hambrientos, disfrutamos mucho de la comida, sin duda mereció la pena el viaje, estaba todo muy bueno, pedimos dos ensaladas con salsa Ranch, costillas y langostinos a la barbacoa para nosotros, para Hermes un menú infantil con costillas barbacoa y french fries, la salsa barbacoa no tiene nada que ver con las que podáis probar aquí, la prueba fue que no nos sobró nada de salsa ni comida a ninguno de nosotros, quedamos totalmente llenos y el precio incluyendo la propina, a la amable camarera que nos atendió no llegó a 70 dólares.



En cuanto terminamos de comer paseamos un poco por las calles de este pueblo vaquero, aunque con casi 43 grados al sol no apetecía mucho estar en la calle, entramos en algunas de las tiendas que había en busca de un sombrero tejano, pero no encontramos ninguno que nos gustara. Este pueblo desprendía aroma a viejo oeste, si alguna vez os dejáis caer por Dallas deberíais de dedicar un poco de tiempo a visitar Fort Worth.



Cuando nos ibamos empezo a tocar una banda, que por cierto tocaba muy bien la Americana, esta es la música típica del estado.



De camino al coche capture algunas imágenes, aunque lo que más nos llamó la atención a Beatriz y a mí fue el típico cine que hemos visto siempre en las películas americanas con la taquilla en el centro y pasillos de acceso en ambos lados.



Cuando llegamos al hotel en la que era nuestra última tarde nos encontramos con un vecino inesperado, un castor comiendo unas cuantas bellotas, pero que majo era, ninguno de nosotros había visto nunca un castor, por lo que nos hizo mucha ilusión.


Regreso a casa



-Aquí ya hay poco que contar, nos levantamos, desayunamos a tope y nos dirigimos al centro de alquiler de coches para devolver el Hunday Sonata que nos había llevado a los magníficos lugares en los que estuvimos, y después de 4 horas en el aeropuerto montamos en el avión de American Airlines que nos trajo de vuelta a España.

Sin duda ha sido una experiencia maravillosa, además con Hermes más mayor, por lo cual esperamos siempre tenga el recuerdo de estas vacaciones.



fin

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